No tengo conocimiento de lo que ocurre en la industria del chicle a nivel mundial, pero en los últimos años he notado una tendencia de mensajes dirigidos a un público más adulto (20 - 30 años). Me llama la atención porque, en mis tiempos de infancia (realmente no estoy tan veterano), sentía que la publicidad de este tipo de productos llegaba a mí directamente.
Viendo lo que marcas como Futy Gum y Big Babol han hecho en los últimos años, quizá no deba parecer tan extraño el tipo de público que pueda comprender mensajes como este de Bazooka en Bélgica y cuyo posicionamiento estratégico también se encuentra en el tamaño de las bombas:
La historia me parece divertida. No me mata, pero causa simpatía. Sin embargo, el target de la campaña casi me causa confusión. Solo conociendo lo de otras marcas es que más o menos puedo intentar imaginarme el brief. Si de verdad el target de los chicles, sobre todo los que hacen bombas muy grandes es adulto, la campaña presenta una historia con símbolos que pueden traducirse rápidamente.
Evidentemente, la pieza no podría atacar con nada a un perfil entre los 8 y los 15 años, al que la mayor parte de las marcas de esta industria hace algunos ayeres. Y sí, justamente esos niños y adolescentes al que llegaban los mensajes, ahora nos hemos convertido en un público entre los 25 y los 30 años.
La agencia responsable es Duval Guillaume, Bruselas, la cual obtuvo un León de Plata por este trabajo en la categoría Press Lions de Cannes 2008.




“Realmente no estoy tan veterano”…
Jejejejejeje… esa estuvo buena mano…!
SalU2
Bueno, ya pasé el primer cuarto de siglo, pero aún me falta un buen ratito para alcanzar el tercio!