En el mundo hay una gran cantidad de sucesos de todo tipo que quizá aún no llegan a nuestros oídos, pero que ahí están. Se dan a tal grado que muchas veces que se convierten en cuestiones de cultura popular con las que a veces hay que estar al día.
Ejemplos que se me vienen a la mente, en el sentido de negocios, mercadotecnia y casos de “viralidad” son Delfín y la Tigresa de Oriente, aunque en últimos días he estado escuchando mucho de la hija de Rockdrigo González llamada Amanda, cobijada con el sobrenombre de la “Reina de la Anarcumbia”. Al igual que otros grupos como Belanova, nacidos en la “Onda Condechi”, dio un brinco del “culto por diversión” y de los círculos “semi-underground” y “semi-alternativos” para convertirse en el fenómeno pop del momento.
Así como los anteriores casos tuvieron en YouTube el escaparate que jamás se hubiesen imaginado, ayer mientras navegaba un poco encontré un cortometraje que me llamó poderosamente la atención. Se trata de “Lo que Tú Quieras Oir”, producción del español Guillermo Zapata, que según leo es uno de los videos más vistos en la historia de YouTube. Al momento de escribir esto, el video ha recibido unas 72 millones de visitas.
Más allá de que la historia me gustó, creo que el caso está para analizarse. ¿Qué cosa pudo pasar para recibir descomunal cantidad de visitas?. Por ejemplo, el famoso corto mexicano ganador del premio especial en Cannes no se le acerca ni tantito a este y que, por cierto, además del escándalo sobre plagio, ahora aparece offline debido a una disputa por derechos. Claro, hay que considerar que Lo que Tú Quieras Oir data de 2005 y su seguimiento tuvo un proceso más largo de lo común.
Esto, como mercadólogos y publicistas, debe ser un punto a considerar con referencia a las nuevas posibilidades que tenemos en los medios digitales para entregar mensajes. Sólo se necesita algo con tantita relevancia para poder hacerse de una buena audiencia. Habiendo tantas alternativas para segmentar mercados en internet, los websodes, podcasts y contenidos similares parecen tener sentido.



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