La guerrilla, como acciones poco convencionales en espacios que originalmente no están destinados a la publicidad, y el Street Marketing han estado viendo una asociación interesante como otro fenómeno social como lo son (o pretendían ser) los flashmobs. Anteriormente, vimos un caso en México que aún sigue rotando en los medios masivos, pero toca el turno a Nestea con esta aplicación en ciudades españolas:
El BTL es un mundo inmenso de posibilidades para transmitir mensajes de marcas. Algo que me gusta de ese mundo es que se pueden hacer combinaciones como en este caso. Lo podemos catalogar como Street, o como Guerrilla, o como Performance y hasta como Event Marketing. Sin embargo, el que una marca se pueda ver como una oportunidad de entretenimiento (bueno o malo), ya es razón suficiente para olvidarse de cualquier apellido mercadológico.
Si bien un montón de personas arrojándose hielo no parece tan divertido en el papel, quizá los 10 segundos que nos distraen del camino y meternos una marca en el instante sean buenas razones para intentar acciones de este tipo. De cualquier forma, aquí cabe la frecuente crítica que hago sobre la división entre BTL y ATL: ¿Por qué frecuentemente están fuera de sintonía?. Seguramente, hay muchas ideas aplicables a Nestea que puedan crear una campaña total bajo un mismo concepto. Hay quienes presumen haber logrado 32 canales distintos…
Vía: Invisible Red.



[...] las campañas mejor armadas en varios contextos del Below the Line. Hace rato les comentaba de la infinidad de combinaciones que se pueden hacer para que una idea explote al máximo las capacidades de cada medio. Red Bull es [...]