Nuevamente Below the Line. Esa serie de cosas que se pueden llevar con menores presupuestos, con una buena carga de imaginación, aunque su verdadera definición sea otra. Sin embargo, como en todo, no siempre los resultados son tan geniales.
Por ejemplo, estos items para envío de Taller de Jazz Caracas en Venezuela. Me gusta la idea, pero no para este género específico. Los volantes consisten en réplicas del iPod que sustituyen la pantalla por un espejo. Al reverso, simulando la personalización en láser que Apple ofrece al comprar el equipo desde su tienda online, aparece el copy “Tú tambien puedes aprende. Taller de Jazz Caracas” junto con los teléfonos y el website del anunciante:
En esencia, creo que el mensaje le llega incompleto al público. Sería interesante saber si estos promos se repartieron al azar o si se enviaron a una base de datos. Principalmente, la parte del espejo es que la deja un poco de dudas, ya que la conexión con el copy no es tan contundente en mi humilde opinión.
De repente, y me apunto como culpable (¿quién no, en alguna ocasión?), nos clavamos tanto en defender ideas que no están completamente desarrolladas o bien ejecutadas que terminan pegando en un lugar totalmente alejadas del target.
Eso sí: Algo que aprendí en una agencia en la que trabajé es que este tipo de items funcionan mejor como un complemento a otra actividad; por ejemplo, en advertainment dentro de centros comerciales como un “recuerdito” de haber participado “en algo”. Claro, a menos que sea algo mucho más directo y segmentado como lo es el Direct Marketing.
La agencia responsable es Eastwood & Bronson.




Concepto errado y fuera de estrategia. Más bien seria algo para alguna promoción de ipod o itunes music store, incluso alguna estación de radio por Internet. pero no porque el jazz y el ipod tengan que ver con la música quiere decir que están en estrategia.