La publicidad está llena de exageraciones, es un hecho y no hay que darle vueltas para comprender la necesidad de que esto sea así. Todo está en la manera en la que contamos historias y hacemos que el principal actor de la trama sea el atributo principal de un producto o de una marca. Este tipo de creatividad es la que celebramos, tanto la gente de la industria y hasta el consumidor final cuando es bien llevada y cumple la función de comunicar algo sin objeciones.
El tema ya no es la “sinceridad” de las situaciones absurdas que podemos ver en las imágenes; el público lo sabe de antemano y lo que necesita es crear afinidad con una marca, ya sea por la mera personalidad o simplemente por se le contó un buen chiste. Este print de Pringles, las papas enlatadas, con sabor picante me parece un buen ejemplo. La idea está bien encaminada y la ejecución deja un buen sabor de boca:
La agencia responsable es Callegari Berville Grey, Francia.



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