¡Feliz Navidad! Eso es lo que se escuchaba en todos los antros, bares y reuniones familiares a las que se asiste en las últimas semanas del año. Es fácil decir que en esa época del año, todo lo malo se perdona y solo existen cosas buenas en nuestro corazón y, para demostrarlo, la mejor manera de hacerlo es con regalos.
Es en ese momento que las empresas, por medio de sus campañas publicitarias, promueven juguetes, comida, ropa y otros accesorios que están a la vista del consumidor y que pueden demostrar el afecto que se tiene en esas fechas.
Regalos novedosos o poco convencionales, pero necesarios (¡sí cómo no!) los cuales, por módicas cantidades mensuales, uno puede adquirir ya que es temporada que lo amerita. No importa lo que cueste con tal de poder demostrarle a la familia y amigos cuanto se les quiere y estima. Y pensar que ésto es solo el principio de una larga travesía que se avecina porque, no olvidemos, la mayoría de las empresas comienzan a trabajar esta parte sentimental-consumista desde el mes de septiembre u octubre si no es que antes; hay que recordar la importancia de un regalo que, se dice, entre más grande o costoso, es mayor su significado.
Se que para muchas personas no es tan importante el hecho de regalar algún objeto y que con amor, cariño y compañía es más que suficiente, pero también recordemos que todos tenemos ese gusanito de recibir algo en esa fechas, ya que desde niños nos han enseñado a tener una educación demasiado consumista o ¿miento?



El consumismo por fechas festiva es siempre y todo el año,desde el 6 de enero, el 14 de febrero, el dizfras de la primavera, el dia de la madre, del padre, del abuelo, de la macota, del taco, el de la informatica, pascua, un sin fin de fechas para consumir, en fin todo es lo mismo y tiene que ver con mercadotencnia al 100%.
Pero…, FELIZ NAVIDA Y PROSPERO AÑO NUEVO, y que los reyes les hayan traido lo que quisieron JAJAJAJAJAJAJA.